
Invitar a la gente a creer en Dios, Altísimo sea, es una de las mayores leyes que nos ha traído el Islam. Es la misión de los profetas y mensajeros, y después de ellos los eruditos y predicadores. Los textos coránicos y los hadices del Profeta han confirmado la virtud de la predicación y su importancia en la vida de los individuos y las sociedades. En este artículo, analizaremos la virtud de la predicación tal como se menciona en el Sagrado Corán y la Sunnah del Profeta, centrándonos en la integración de estos textos para explicar la grandeza de esta noble labor.