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Blog entry by Sam Sam

Alabado sea Al-lah, quien creó a los humanos para que se conocieran y los dividió en naciones y tribus para que se complementaran. La paz y las bendiciones de Al-lah sean con nuestro Profeta Muhammad, quien unió corazones con su noble carácter y congregó almas con su misericordia, con su familia y compañeros, quienes fueron ejemplares en la comunicación y el apoyo mutuo.

Las relaciones sociales constructivas son el fundamento de una sociedad cohesionada y la piedra angular de la civilización humana, que se basa en el afecto y el respeto. El Islam es una religión de comunidad y armonía; fomenta el mantenimiento de los lazos familiares, la difusión del saludo (la paz) y la cooperación en la rectitud y la piedad. Hace del fortalecimiento de las relaciones humanas un acto de adoración mediante el cual el siervo se acerca a su Señor. Pedimos a Al-lah que una nuestros corazones, reconcilie nuestras diferencias y nos guíe por los caminos del bien y la paz.

Primero: Relaciones sociales en el Islam: sus fundamentos y objetivos

Desde la perspectiva islámica, las relaciones sociales no son meras transacciones pasajeras, sino vínculos sólidos construidos sobre los cimientos de la fe y la moral. Al-lah, Enaltecido sea, dice:

“Los creyentes son hermanos entre sí; reconcilien a sus hermanos”. (El Corán, traducción comentada, Isa García 49:10)

El vínculo de la fe es el lazo más fuerte que une a personas de diferentes razas y colores, y exige que un musulmán desee para su hermano lo que desea para sí mismo, y que esté con él en los buenos y en los malos momentos. Al-lah, Enaltecido sea, dice:

“Los creyentes y las creyentes son aliados unos de otros, ordenan el bien y prohíben el mal, cumplen con la oración prescrita, pagan el zakat y obedecen a Dios y a Su Mensajero. De ellos Dios tendrá misericordia. Dios es Poderoso, Sabio”. (71:09)

El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estableció muchos derechos para los creyentes sobre sus hermanos en la fe, diciendo:

“Los derechos de un musulmán sobre otro musulmán son cinco: devolver el saludo de paz, visitar al enfermo, asistir a funerales, aceptar invitaciones y decir ‘Que Dios tenga misericordia de ti’ a quien estornuda”. [Narrado por Al Bujari y Muslim]

Estos derechos, aparentemente sencillos, tienen un profundo significado para la conexión humana. Crean fuertes lazos entre los miembros de la sociedad, eliminan barreras psicológicas y difunden amor y armonía.

Segundo: Lazos de parentesco: El fundamento de la cohesión familiar y comunitaria

El Islam otorga especial importancia a los lazos de parentesco, ya que son el pilar fundamental para la construcción de relaciones sociales.

Al-lah, Enaltecido sea, dice: “Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa”. (04:01)

En el hadiz qudsi, el Profeta, que la paz y las bendiciones sean con él, dijo:

“Yo soy Ar-Rahman (el Misericordioso), y él es Ar-Rahim (el útero). He derivado su nombre de Mi Nombre. Quien mantenga los lazos de parentesco, Yo mantendré esos lazos con él, y quien los rompa, Yo romperé esos lazos con él.” [Narrado por Abu Dawud y At-Tirmidhi]

Esta gran importancia del parentesco motiva a los musulmanes a mantener el contacto con sus familiares, interesarse por su bienestar, ayudarlos y compartir sus alegrías y tristezas. Mantener los lazos de parentesco es fuente de bendiciones y sustento en la vida, y un camino hacia la complacencia de Dios.

Tercero: el buen carácter: La clave para los corazones y el atractivo de las almas

Las relaciones sociales no pueden ser sólidas sin un buen carácter; es el verdadero atractivo de las almas y la influencia más profunda en los corazones. El Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, dijo:

“Los más amados de ustedes para mí y los que estarán más cerca de mí en el Día del juicio son aquellos de mejor carácter”. [Narrado por At-Tirmidhi]

Un buen carácter incluye un rostro alegre, generosidad, abstenerse de dañar a los demás, paciencia con la gente, perdonar cuando sea posible y ser amable en el trato. Dios alabó a Su Profeta, diciendo:

“Eres de una naturaleza y moral grandiosas”. (68:04)

Cuarto: Cooperación y solidaridad: El espíritu de la comunidad musulmana

La comunidad musulmana es una comunidad que se apoya mutuamente, como un solo cuerpo; si una parte sufre, todo el cuerpo responde con insomnio y fiebre. Al-lah, Enaltecido sea, dice:

“sino que cooperen con ellos a obrar el bien e impedir el mal, pero no cooperen en el pecado y la enemistad”. (05:02)

El Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, dijo:

“Los creyentes, en su amor, misericordia y compasión mutuos, son como un solo cuerpo; si una parte de él sufre, todo el cuerpo responde con insomnio y fiebre”. [Narrado por Muslim]

Este apoyo mutuo se manifiesta de muchas maneras, como: dar caridad, ofrecer regalos, alimentar a los hambrientos, ayudar a los necesitados, satisfacer las necesidades de los demás y esforzarse por estar a su servicio.

Quinto: Evitar las causas de la discordia y la enemistad

Para asegurar la continuidad de las relaciones sociales constructivas, el Islam advierte contra todo aquello que las debilita o las rompe, como: la envidia, la calumnia, la difamación, la injusticia, la ruptura de lazos y el distanciamiento entre las personas. El Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, dijo:

“No se envidien, no se engañen, no se odien, no se den la espalda, ni se vendan algo a precio menor que otro ya haya vendido. Sean siervos de Dios hermanos. Un musulmán es hermano de otro musulmán: no le hace daño, ni lo abandona, ni le miente, ni lo desprecia.” [Narrado por Muslim]

Así pues, la prohibición de estos vicios busca proteger las relaciones de la desintegración y salvaguardar la sociedad de la desunión

En conclusión, fomentar relaciones sociales constructivas es una noble labor humanitaria que encarna los valores de hermandad, amor y apoyo mutuo que trajo el Islam. Es una responsabilidad colectiva en la que cada individuo participa según sus posibilidades: con una palabra amable, una sonrisa sincera, ayudando a los necesitados, manteniendo los lazos familiares o reconciliando a quienes están en pelea.

Pedimos a Al-lah, Enaltecido sea, que nos haga llave del bien y protección contra el mal, que una nuestros corazones, que repare nuestras divisiones y que nos guíe por los caminos de la paz. ¡Oh Al-lah! une los corazones de los musulmanes y condúcelos hacia la verdad y la guía, ¡oh Señor de los Mundos!

Y que la paz, las bendiciones y la misericordia de Al-lah sean con nuestro Profeta Muhammad, poseedor del carácter más noble, con su familia y todos sus compañeros. Toda alabanza sea para Al-lah, Señor de los Mundos.