Todas las alabanzas son para Al-lah, Señor del Universo, y que la paz y las bendiciones sean con el más noble de los profetas y mensajeros, nuestro Profeta Muhammad, y con su familia y todos sus compañeros.
Una comprensión y consciencia profundas de los asuntos son unas de las cualidades más importantes que debe poseer el predicador. La predicación del Islam no es solo un entusiasmo o transmisión de palabras, sino conocimiento, perspicacia y sabiduría. Quien posee una comprensión profunda puede situar los asuntos en su contexto adecuado y dirigirse a las personas de una manera que se adapte a sus mentes y circunstancias.
El Sagrado Corán enfatiza la importancia de la comprensión y el conocimiento, como dice Al-lah, Enaltecido sea:
“Di: “Éste es mi sendero, tanto yo como quienes me siguen invitamos a adorar a Dios con conocimiento.” El Corán, traducción comentada, Isa García [12:108].
Aquí, perspicacia significa conocimiento y una comprensión profunda tanto de la religión como de la realidad. Y Él, Alabado sea, dijo: “Estos son ejemplos que doy a la gente, pero solo los compren den quienes reflexionan.”. [29:43]
Esto demuestra que la comprensión es característica de quienes poseen conocimiento.
En la Sunna del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) se desprende su dicho:
“A quien Dios desea el bien, le concede la comprensión de la religión”. (Narrado por Al Bujari y Muslim). Por lo tanto, la comprensión aquí es la comprensión correcta que ayuda a quien invita a la gente al Islam a distinguir entre prioridades y discernir beneficios y perjuicios. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) también consideraba la situación del que preguntaba y de la persona a la que se dirigía, respondiendo a cada uno de manera apropiada.
El predicador sabio no se apresura a juzgar ni exagera en su severidad. Más bien, sigue el camino de la sabiduría y la gentileza, de acuerdo con las palabras de Al-lah:
“Convoca al sendero de tu Señor con sabiduría y bellas palabras.” [17:125].
En resumen, la comprensión y el buen entendimiento son una gran bendición para el predicador. Gracias a ellos, la predicación Islam triunfa, la verdad llega a los corazones y la meta de invocar a Dios se alcanza con perspicacia y sabiduría.
¡Oh, Al-lah! inspíranos la guía, protégenos del mal que habita en nosotros, concédenos una correcta comprensión, guíanos por los caminos de la salvación y haznos guías bien guiados, sin ser extraviados ni desviar a otros. Y que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con nuestro Profeta Muhammad, su familia y todos sus compañeros.